Imagina un mundo en el que los sonidos se apagan y las palabras se vuelven difíciles de comprender. De esta manera es como viven algunas personas con hipoacusia mixta, una condición compleja que surge de la combinación de dos tipos de pérdida auditiva: la neurosensorial y la conductiva.
En la hipoacusia neurosensorial, el daño reside en el oído interno, específicamente en la cóclea o “caracol”, donde se convierten las ondas sonoras en señales eléctricas que el cerebro interpreta como sonido. Por otro lado, la hipoacusia conductiva se origina en el oído externo o medio, dado a obstrucciones o alteraciones en el canal auditivo, el tímpano o los huesecillos.
Cuando una persona padece hipoacusia mixta los sonidos no solo llegan atenuados al oído interno, también enfrentan dificultades para ser procesados correctamente. Las consecuencias son evidentes: el volumen percibido disminuye, la comprensión del habla se vuelve un reto y, en algunos casos, se experimenta autofonía, una sensación engañosa de hablar en voz muy baja debido a la resonancia interna del sonido.
En Audiotek, nos sumergimos en las profundidades de la hipoacusia mixta, explorando sus causas, cómo se diagnostica y las diversas opciones de tratamiento disponibles para recuperar, en la medida de lo posible, la capacidad auditiva.
Causas de la pérdida auditiva mixta
La pérdida auditiva mixta, como comentamos, surge de la unión entre la hipoacusia neurosensorial y la conductiva, por lo que tiene su origen en un universo de factores diversos. Desentrañar las causas detrás de esta condición es el primer paso para establecer un abordaje terapéutico adecuado.
- Factores hereditarios: La genética juega un papel crucial en la predisposición a la hipoacusia mixta. Si existen antecedentes familiares de esta condición, las probabilidades de desarrollarla aumentan.
- El tiempo: A medida que envejecemos, nuestro sistema auditivo también se ve afectado. Después de los 65 años, una de cada tres personas experimenta algún grado de pérdida auditiva, siendo la mixta una de las posibilidades.
- Ruido excesivo: La exposición prolongada a sonidos fuertes, ya sea en el trabajo o por escuchar música a alto volumen, es capaz de dañar tanto el oído interno como el medio, propiciando la hipoacusia mixta.
- Medicamentos ototóxicos: Ciertos fármacos utilizados para tratar diversas afecciones pueden tener efectos secundarios ototóxicos, es decir, pueden dañar las células ciliadas del oído interno y contribuir a la pérdida auditiva mixta.
- Condiciones congénitas: Algunas malformaciones o síndromes presentes desde el nacimiento suelen afectar el desarrollo normal del oído, aumentando el riesgo de hipoacusia mixta.
- Tumores y enfermedades: El crecimiento de tumores benignos o malignos en el oído, así como ciertas enfermedades autoinmunes o infecciosas, tienden a ocasionar daño tanto en el oído interno como medio, desencadenando hipoacusia mixta.
- Trauma craneoencefálico: Un golpe fuerte en la cabeza tiene el potencial de provocar lesiones en las estructuras óseas del oído, el tímpano o los huesecillos, lo que a su vez puede derivar en pérdida auditiva mixta.
- Acumulación de cerumen: El exceso de cerumen en el canal auditivo, si no se elimina adecuadamente, puede obstruir el paso del sonido, generando una leve pérdida auditiva conductiva que, en algunos casos, se asocia a hipoacusia neurosensorial preexistente, dando lugar a hipoacusia mixta.
- Infecciones del oído: Las infecciones otitis media, tanto agudas como crónicas, tienen la capacidad de afectar el oído medio y, en algunos casos, extenderse al oído interno, ocasionando hipoacusia mixta.
Cómo se diagnostica la hipoacusia mixta
El camino hacia el diagnóstico de la pérdida auditiva mixta comienza con una visita al otorrinolaringólogo, quien actuará como detective en este caso auditivo.
El primer paso es la anamnesis, una conversación detallada en el que se exploran los antecedentes familiares de hipoacusia, la historia clínica del paciente, incluyendo detalles del embarazo, nacimiento, infecciones de oído, tratamientos previos y cualquier otra condición médica relevante.
Otoscopia
Posteriormente, llega el turno de la otoscopia, un examen visual minucioso del conducto auditivo externo y el tímpano, utilizando un otoscopio. Esta exploración permite identificar anomalías como cerumen excesivo, perforaciones del tímpano, inflamación o cualquier otra alteración visible que pueda estar contribuyendo a la pérdida auditiva.
Pruebas con diapasones
Las pruebas clásicas con diapasones, como Weber, Rinne y Schwabach, aportan información valiosa sobre la ubicación y el tipo de pérdida auditiva. Cada prueba utiliza un diapasón vibrante colocado en diferentes partes de la cabeza, permitiendo evaluar la conducción del sonido a través del aire y los huesos.
Audiometría tonal, logoaudiometría e impedanciometría
Para confirmar la presencia y severidad de la hipoacusia mixta, se recurre a pruebas audiológicas básicas como la audiometría tonal, la logoaudiometría y la impedanciometría.
- La audiometría tonal
Es la base del diagnóstico, revelando un patrón característico en la pérdida auditiva mixta: un GAP o separación entre la vía aérea y la vía ósea en las frecuencias graves, acompañado de un descenso en las frecuencias agudas que puede ser de varios grados.
Tanto la vía aérea como la vía ósea muestran un comportamiento similar, a diferencia de la hipoacusia neurosensorial pura o la conductiva pura.
- La logoaudiometría
Evalúa la capacidad del paciente para comprender el lenguaje hablado, incluso en presencia de ruido de fondo. Los resultados de esta prueba son cruciales para determinar el impacto de la sordera mixta en la comunicación diaria.
- La impedanciometría
A diferencia de las pruebas anteriores, no mide la audición en sí, sino la resistencia que presentan las estructuras del oído medio al sonido.
Esta prueba aporta información esencial sobre el estado del tímpano, los huesecillos, la trompa de Eustaquio y otros componentes del oído medio, revelando alteraciones como timpanitis serosa, otitis media o esclerosis timpánica, que pueden estar contribuyendo a la hipoacusia mixta.
La impedanciometría también evalúa la funcionalidad de los pares craneales VII y VIII, los reflejos estapediales y el arco reflejo del músculo estapedial. Proporcionando información valiosa sobre la integridad del sistema auditivo y descartando posibles patologías a nivel troncoencefálico.
Resultado
En conjunto, estas pruebas, junto con la historia clínica y el examen físico, permiten al otorrinolaringólogo establecer un diagnóstico preciso de la hipoacusia mixta, identificar su causa subyacente y determinar el curso de tratamiento más efectivo para restaurar, en la medida de lo posible, la capacidad auditiva del paciente.
Opciones de tratamiento
La hipoacusia mixta puede presentarse en diferentes grados de severidad: leve, moderada o profunda. Cada caso es único, y es por ello que el especialista en salud auditiva juega un papel crucial en la definición del tratamiento idóneo para cada persona.
En los casos de pérdida auditiva severa a profunda, dos opciones terapéuticas se convierten en aliadas clave para recuperar la capacidad auditiva: los implantes de oído medio y los implantes de conducción ósea.
- Los implantes de oído medio funcionan como un pequeño sistema auditivo interno, reemplazando las estructuras dañadas del oído medio y enviando señales eléctricas directamente al oído interno a través del nervio auditivo. Estos implantes permiten a los pacientes percibir sonidos de una manera similar a la audición natural.
- Los implantes de conducción ósea, por otro lado, se convierten en una alternativa eficaz cuando el oído interno también presenta bastante daño. Estos dispositivos transmiten las vibraciones sonoras directamente al oído interno a través del hueso temporal, brindando al paciente una experiencia auditiva notablemente mejorada.
En algunos casos, la combinación del tratamiento quirúrgico con el uso de audífonos puede ser la solución idónea. Los audífonos amplifican los sonidos, mientras que los implantes compensan las frecuencias que el oído no puede percibir de forma natural.
Conclusiones
Al final, la hipoacusia mixta no tiene por qué ser un obstáculo para disfrutar de una vida plena. La clave radica en un abordaje personalizado, guiado por un equipo de especialistas en salud auditiva que comprenden las necesidades únicas de cada paciente.
En Audiotek, nos apasiona brindar soluciones auditivas que permitan a las personas recuperar su conexión con el mundo que les rodea.
A través de un diagnóstico preciso y un tratamiento efectivo, ya sea mediante implantes auditivos, audífonos o una combinación de ambos, podemos ayudar a las personas con pérdida auditiva mixta a recuperar su capacidad auditiva y mejorar su calidad de vida.
Si sospechas que puedes tener hipoacusia mixta, te invitamos a realizar nuestro test de audición online o a contactar con nuestro equipo para una evaluación profesional.


